jueves, 8 de diciembre de 2011

Permiso

Grima del tiempo, falsa condena,
manos atadas, gatos negros, paraguas abiertos
en días de sol y buena, muy buena
suerte, que no se explica, sólo se siente,
ser frágil o ser fuerte, vivir ciego
o con los ojos abiertos, abrir el grifo,
cerrarlo, gastar fortuna que no se tiene,
correr desnudo al infierno, huir,
quedarse, amar, vengarse,
callar, abrirse y volver a callar,
vecinos que no quieren entender,
extraños que se cuelan
por la boca y el hambre,
para ser invencibles, potencias corrientes,
vulgares, eternas, sonrisas agrietadas,
por el tiempo, camino sin fondo,
fondo risueño pero clavos por el suelo
y descalzo irlos pisando, los veo y me los quedo
dentro, esperar volverte de hierro,
ser máquina, figura, paisaje o siervo
del infierno pero corazón humano
desfigurado y aún en un incendio,
incendio secreto, patetismo público
y levantarse con los brazos abiertos
y los párpados rasgados, los dientes
afilados y los puños apretados,
fregar los suelos y enseñar la cabeza
por encima del cuello, fantasma,
de órganos en hielo y circulación descontrolada,
no hay recompensa, sólo vida,
ser el más débil y el más fuerte,
ser la puta más resistente, la que grita
de placer cuando más dolor siente,
ser la niña más tonta, el viejo
que se preocupa por todo, y ser siempre el colgado
agujereado y punzante, dulce y esquivo,
mandón y permisivo, glotón y esquelético,
casto y guarro, formal y malhablado,
mentiroso y honesto, sagazmente borracho,
que sujeta cien párpados y alguno más
con los ojos cerrados, y pide paz
cuando más guerra quiere y se conforma
con lo que tiene y busca lo que más teme,
y salva una vida, la entrega cada día,
mientras potencias traidoras revientan,
y se deja estar a la altura
mientras muere.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Loca

Ayer vine con pólvora en las manos
y mis pulmones se tragaron la emoción,
me fume todos los nervios del mundo,
todas las preguntas filosóficas
y vengo andando despacio, las manos
fundidas, transparentes de la mentira
que retengo, y echo, sin querer, el oxígeno.
Pero me aferro a este asfixio
con temblor en los muslos, las rodillas,
fases finales, forzosas, clamantes, largas.
Cortas, ¡Jesús! Me quemo y es insoportable,
la mirada más honda flota en la superficie,
finjo acojonarme para sustentar mi día
especial, sustento de adicciones inconfesables y
amor prohibido, teatro incandescente,
se fuga con mi miedo aunque lo corrobore
fría como un témpano, señora, niña,
me llegan los dientes a la boca, me muerden
y caigo fulminada por el paisaje más repetitivo,
la vuelta a casa mientras me exprimo
los ojos y el tiempo, franceses recuerdos,
acecho este camino emborronado, soy presa del sueño.

No duermo, alucino, me recorto
para que no me crezcan cuernos
y sin ser animal me convierto, muto,
membranas frescas escarban en
todos los entremedios, pausas,
susurros, pregarias, vajillas estampadas
contra paredes de altos muros personales.
Llegan al objetivo, se esparcen
como esta pólvora que me va
de los dedos al suelo, entonces
es hora de exclamar efectos guardados,
pero me interpela el ruido y no grito
al fantasma, la afirmación se niega,
los roces sangran. Es hora de cerrar.

Miradas que habían de matar,
angustia, fantasmadas, palabras serias
que se ríen de sí mismas, partirnos del peligro
para poder engullir el temor y procrear
en la maldición de las frases justas. Tocan
misterios resueltos, culos al aire; los vampiros
están muertos por falta de sol y
el caballo del soldado corre por los balazos
y los lobos a los lados contemplando.

Cráneo escardado, que se piensa,
se piensa más de la cuenta, lupas
que causan accidentes, bosques
sin árboles, plantas más que regadas.
Boniatos volátiles, castañas sin cara,
huéspedes de cada día, pan y vino,
y cerveza. Abrazos a los párpados,
homenajes campantes, melodía inicial,
orgasmo triunfal, fantasía creadora,
potente, asfixiante, macabra, y vueltas
y regresos, sujetando faroles, "fanalets".

Ya no me contengo. Basta
de parasiempres falsos, el único eterno
es algún dia, dame más que siempre,
un salto al vacío, dame un sí ahora
(ahora en vida), las muelas del juicio
me revientan, todas a la vez, como a todos
pero escasean luego los actos de fe,
rescates de cuerpos que caen,
masivos, expansivos, explosivos.
Si tú no lo eres, lo seré por ti, voluntariamente,
pero el humano ama al poderoso, 
así es y así será, vedado,
de los valientes y de nadie más.

La mierda con la mierda,
pero sólo si sales a la calle porque
la duda la mece en vez de estamparla,
reconducirla al lugar que reclama.
No puedes permitirte ser especial y has de serlo.
Si vas a serlo, pide perdón, sin inercias
ni forzosos culpables ni víctimas
declaradas, subiste con las mejillas expuestas.
Y no puedes hacer fallida. Y,
al final, escribir, no, hacer
un poema es como ser el capital
y subsumirlo todo, rellenar todos los huecos,
tapar agujeros, hacer sopas de letras,
cuando yo sólo quiero una excusa para gritar,
para volverme loca. Porque no estoy perdida,
estoy agotada, estoy loca (y ya no sé qué me acobarda más,
que lo sepan o que no lo sepa nadie).


viernes, 28 de octubre de 2011

Fondos

Muchos platos, poco jabón, hombros dislocados,
cocinas vacías, recodos hermosos
y un hambre voraz. Esperar abarrotarte 
de ideas, flechas, sonrisas,
recoger los trastos y amén.

Y bajar a lo más hondo, medio arrepentido,
medio irado y encendido de tantas velas
sujetadas con manos temblorosas, falaces
los días de lluvia, espontáneos pero callados,
dados fragmentados, demacradamente
finalizados pero infinitamente azarosos,
juradamente fugaces para toda la vida,
petrificados en la belleza más férrea,
habitando fondos macroconceptuales,
encerrados en sótanos para paliar el dolor
de comerte neurona a neurona,
en un bucle que se sorprende a sí mismo
llegando más allá, aterrizando en el paraíso.

Yo estoy empañada hasta el cuello ¿y tú?
Pero no te cortaría en pedazos aunque fuera legal,
sólo te pienso con rudeza y asco
y te mando ondas mortales que no te matan,
expando así aún el amor y lo siento todo
porque soy un animal que cree que puede volar
y la música que no suena y las
aguas que ruedan y el humo que me llega
me arrastra a no sentir nada y la piel robada
y la contradicción máxima, amar más
y más y más a pesar de todo.

Me digo que hubo momentos buenos
y me ayudo a olvidarlos, semáforos
en rojo, veneno sólido, calor congelado,
infierno de pasos que te saltaste,
volver a la vida y vislumbrar su cadáver, 
materia terrestre, extraña, separada
por mil años luz de la Tierra, esfera idiota,
tierra muerta de siembras tempranas
y pastores lobos, rebaños locos,
forasteros abogados del mar, imprecisos,
ni buenos ni malos ni explosivos.

Quizá persiga la última estrella
pero la perseguiré hasta ser el colgado,
el mismo sentido común de tan ebria,
el mismo demonio devuelto santo,
escupido por el pacto entre hombres y bestias,
zorras y zorrones, pies enburbujados,
crisis y tacones rotos, espejos encorvados
que vienen a mostrarnos la ingeniería
de la pseudociencia que nos alaba
y desataba los cuentos de brujas,
los ataques de risa, las bugías gastadas,
los pantalones de campana. Los monstruos
siempre fueron peludos, las princesas
rosas y los príncipes azules pero el tiempo
los ha vuelto fosforitos, luces de neón
medio encendidas, medio apagadas,
cartel que enuncia lo nuevo,
que lo patrocina, épocas frescas,
o fiambres, tiempos otros, conejillos de las Indias,
Oriente Medio y las casas vacías, en vilo,
socialmente deshabitados marchamos y comulgamos
besos en pasado, fruto de malas impresiones,
peores inversiones. Vino viejo
es vino caducado y la montaña huye 
de Mahoma. Tan cómodos enemigos,
ya no podemos parar, frágiles
amigos, conocidos, pensamientos,
dudas, sonetos, canciones, deconstrucciones
que vuelven, y amor a fondo perdido,
amor radical, del de las ventanas
que dan al lago profundo de nuestra noche,
nos la quitaron. Pero he empezado a caminar,
sobre el cielo.



domingo, 25 de septiembre de 2011

Vete

Ya no busco pero lo que encuentro
me confunde. Lo dibujé en tus labios,
el adiós; y ahora, ya tarde, estremezco
con estos retazos que gotean
en mis manos, desparramados e idiotas,
que desfallecen y se cansan. Como gatos
o como perros, como tú quieras. Con desdén,
estoicismo, desenfreno, ferocidad, o lentamente,
con locura. Yo ya no sé dónde caer muerta,
a dónde mirar si todos los ojos
son asesinos a sueldo y las mentiras
las que lucran los cuerpos mundanos.

Me paso el día olvidándote, desvariando
y no puedo sacarte, me asqueo y no poto,
arcadas de silencio, murciélagos sin alas,
feos y ciegos. Pensamientos hacia lo implícito,
desgarrándote la boca, humo y flores.
No hago lecturas, las retuerzo y no me lo creo
ni te convenzo. Si ni yo misma logro convencerme,
qué te voy a decir. Si no me oyes. Qué sé yo,
sólo alcanzo a pedir un adiós para siempre. ¿Qué
historia reza en estos parajes si no
la más cara y vana de las noches solitarias?

Y piernas voraces que se tragan
cualquier mierda envenenada y se abren
con disparos al vacío. Balas que caen en la nada,
satisfechas las uñas del desalmado,
quebradizo y sin sueños, llanos objetivos
de guerra, pura estrategia, sensación.
Sensación de fiereza la que suscita
todo el colocón, a medias entre
un mordisco y un beso. Porque yo te odio
y alzo rayos y mares sin control
y palabras mal lanzadas y a destiempo.

Porque eres todas estas noches solitarias
y todos los besos que no me dieron. Y
te mentiré hasta desfallecer para hallar
algo de franqueza, poder mirarte a los ojos
y no gritar. Para qué esconderme
si no siento nada. Y, sin embargo, 
acojo tormentas y escándalo en mis entrañas
y disfrazo del mayor placer esta nada
corrosiva, redundante, asfixiante, dolorosa al fin.

Permisos que vulneran todos los muros
que sin querer dejar rastro dejan este adiós,
vómito eterno por intocable, y hacen sangrienta
la noche, expansiva, bella todavía. Y de
esta hoguera de razones brillantes
que limpia cualquier pecado nocturno
llegan y quedan cenizas que estorban
deducciones racionales, ni cortas ni perezosas,
de tan cortas, tan perezosas, y del más impío
emerge el más devoto pensamiento, y la ausencia
se alza más contundente que la verdad
y la felicidad es una puta barata
en la primera esquina de la vitalidad. Y tú
una pistola que me meto en la boca a la que pido
me reviente, me chille todos mis errores,
me atraviese la cabeza, de lado a lado,
el consuelo de la muerte, mi más
duro oponente, mi anhelado game over.

Pero me abandonaste en el medio
de nunca y de siempre y no me lo das,
este adiós poderoso, ¿vas a borrar el juego
pero no al jugador, sin risa, sin llanto,
y no me vas a dejar gritar a pleno pulmón?
No lo entiendes, me escindo en tus manos,
se me parte el camino vital y te ruego,
por última vez: préndeme fuego
y ahórrame el azúcar, que la Filosofía 
me machaca y me recompone cada vez,
que es mi mayor y único amor, amor loco,
que no soy ni gato ni perro. 
Que no importa lo que seas, hayas sido o serás,
que sólo quiero verte marchar.

martes, 6 de septiembre de 2011

No es personal

Esparcida en la nada vengo,
vengo buscando paz, ardor;
burlado el meollo, escupida la droga,
ampliadas las miras veo
y veo llorando por miedo, descaro,
de poder mi hambre y de placer mi ansia;
lloro la lluvia fracasada, el misterio
insultado, asesinada la gloria
y enmascarado el lobo y el león.

Miras despiertas, caras descubiertas
cargan contra este pudor moreno
y llano, caliente y amargo, osado
y clausurado, bañado en insomnio,
terror. Agarra este ultimátum
al silencio, al monstruo contenido
y a los ojos que descienden al suelo,
empañado de cobardía y asco, agárralo
porque los suelos del mundo están sucios,
las bocas de esta tierra están sucias,
ensuciadas las manos al otro lado de la frontera.

Porque se participa con sangre y aprietan
los puños amigos y enemigos aquí,
campo de batalla, palabra o espada,
habiendo ganado cada lágrima, peleado
cada rechazo, arrasados por la masa
y ahora supervivientes, ahora lobos o leones,
vestigios de un arrollo particularizado,
empuñado el dolor, sacralizada la fuerza,
la rabia y el honor; y no es personal.

Bailado en el espectáculo pongo valor
en las piedras cubiertas de musgo
-qué más da-, en los niños malos,
en la noche y en la oscuridad,
vengo con mi ansia y mi hambre
puesta en experimentos impertinentes,
vengo a por un poco de aire y unas hostias,
al menos sacar a patadas la puta ladrona,
la víctima, la asesina y la loba,
y que quede la leona.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Preguntas

Metáforas indescifrables se cuelan en el tiempo
rotundo el manejo de estos interiores
velados pero deslizados hacia fuera
en un intento patético de supervivencia,
magnífica la llama de aquel momento
que pregunta si ha de seguir encendida,
si es tarde, si es pronto... Vuelos
más allá de estos pequeños lagos
en los que flota el silencio, dorados
los fondos, rallados los márgenes,
me pregunto si llueve o si cae el sol.
Las llamas se esparcen sin dirección,
sin tiempo, y no se detienen, cuanto más cerca,
más lejos y los árboles mueren cuando
nadie los ve y crecen sin palabras
y sin nombre y nunca son del hombre,
caminante desaparecido sobre esta hierba
robusta, sana, que relampaguea intuiciones
sumidas en disculpas y miedos, y en imágenes
del pasado al futuro, cercano lejano. Te veo
y me encojo y me lleno de este aire
puro retumbando en mis pulmones, frío,
vida, eterna. No me desafíes ahora, sólo mírame
sin traición posible, abandonando cualquier dolor
que recoja este cuerpo fragmentado
por los días malos relanzados en círculo
que decides enfrentar, anunciado
el título de un amanecer nunca visto. Nunca,
nunca respiraste así y, sin embargo,
aunque sabes que puedes con todo
y todo es todo, te preguntas
si dolerá, si te matará, al fin y al cabo.


jueves, 4 de agosto de 2011

Una interpretación

Tus dedos encarcelados a la sombra
de un maltrecho vacío interior
que estremece, que recuerda
tu vida a tus entrañas, llamadas
de socorro, mirar a un sol desesperado
desencajado y sin sonrisas; buscan
ardientes una mañana diferente,
te basta una lágrima, cajones por la ventana,
libro sobre libro y de canción en canción,
librándote de esos mares difuntos
que quedan atrás pero saben volver
en un devenir de razones irracionales.
Y no puedes más, ya no lo aguantas,
sólo lo soportas. Y te lanzas
del vacío al vacío, esperando algo,
algo metafísico. E imaginarlo todo
y que te dejen vivirlo en tu piel, sentir
el tacto de todos los sueños que tuviste, llamadas
de vuelta y tempestades, huellas
originales y señales de vida,
como si mereciera la pena
esperar. Y agarrarlo fuerte
y no dejarlo escapar. Y no saber
si te engañaste o el engaño era parte
de la realidad, a solas con mis musas
sin necesidad de elegir una interpretación,
devorándote como una viuda negra.
Y quizá no vengas a buscarme
pero he regresado y no me voy
a ninguna parte. Asustaos cabrones.

martes, 26 de julio de 2011

Desierto

Corsé apretado y un oscuro dios
ahogando el mañana, secarse del todo
para preparar el terreno, vacío e inmenso,
y esas aventuras enredadas entre ideas,
ideas de felicidad que tropiezan
en un vaso sin fondo e intentar
llenarlo de cerveza, de mentiras, de gritos
contenidos, de ron. Y nubes deshechas
y formas deformadas y el sol frío
y esperar la lluvia en medio del desierto,
así me siento. Señora del hierro
encadenada a las sombras,
sin destino ni poder, con heridas
que no se ven.

Y tener que sostener el peso del calor
que no fluye ni desvanece esos pensamientos
atascados. Giran a martillazos
y con dureza se encienden, prenden
los mares, las manos que tomaron
la ilusión y la consumieron y esas llamas
manchadas, que se devoran 
a sí mismas, que ascienden
por los dedos y llegan hasta el cuello,
hasta tu mejor versión,
en la que arde la culpa, el miedo,
la incertidumbre, ¿fuiste tú 
o fueron ellos? No lo sabrás nunca
y si vives habrás de escoger la muerte 
de tantos putos detalles imprescindibles
y absorber el absurdo
y empaparte de indiferencia
y ser una puta frígida
y coserte una sonrisa.



domingo, 17 de julio de 2011

Viatges eterns

Ítaca és recurrent, odio el viatge,
clamo sense veu per una mica de calma,
se’m rebenta la massa cerebral
en bocins viscosos i simples,
sense gràcia, torno cap a casa.
I no arribo mai, és etern el viatge, 
em pregunto quina droga m’esclafa,
què allarga els meus pensaments i els ofega,
em pregunto què cal fer ara,
si vaig lluny però no vaig a casa,
si no tinc rumb però una idea se m’encalla.
Entre uns ulls i unes tenebres, 
clamo sense veu per una mirada,
em pregunto què cal fer ara,
si les nits fugen
però aquesta és eterna,
si el meu reflex no em torna
més que un fantasma, que sobreviu
en racons pugnants, batallant
per un instant de calma, un sentit
que cerco, unes mans foradades,
estancada en la idea d’aquell cos
emmascarat i aquell mapa,
les rutes de la soledat més acompanyada,
el clam més clar i el més malaltís,
l’aigua corrent per les pedres, estar nu
i estar vestit alhora, sense presses
i amb frenesí torno cap a casa.
Superar l’eternitat per un demà fugaç,
aquí atrapada per un cap botxí
i un tren sense rumb que no em porta
cap a tu, que no ho entén, que m’encalla,
que em fa viure una eternitat quan
jo no et vull més que a tu i a la mort,
morir als teus braços.


Imatge: Silenci de Johann Heinrich Füssli

lunes, 11 de julio de 2011

Caos sobre caos

No saber si dar gracias
a las zanjas. O estallar.
Caos sobre caos y atardecer
barato y el fleco de la nada
y espera interminable, tiñe
fuerzas y lujurias complicadas,
luchadas a muerte mas abandonadas y
la espontaneidad de la noche
destella ausente y simiente,
ahogada la reputación más vana
y la mirada detrás de la lana
y fantasías corroídas, esparcidas, pasos
en falso y engaños, finales.


















Imatge de http://abduzeedo.com/

domingo, 26 de junio de 2011

A la vida, a la poesía

Bona nit! Un de breu per començar i que ve a expressar una mica per què faig això. Combatre les contradiccions d'aquesta vida o poder sobreviure-les. I una forma de llibertat si cap. I també el fet de començar a penjar-los aquí, una manera de vèncer la por o de subjugar-la. Aquest és del meu primer any d'universitat, osigui que ja té tres anys que, de fet, semblen mil. Escric indistintament en català i en castellà. Diria espero que us agradi però no ho espero, no cal. Només si us pogués fer sentir, pensar, iniciar quelcom, no deixar-vos igual. O com a mínim si ens poguéssim acompanyar. Què més es pot demanar? Res més de moment, fins aviat!



A la vida, a la poesía
¿Chorrean las fuentes de lo roto por lo no dicho,
por lo que quedó por decir aunque no por sentir?
Llevando así este desgarro que no cabe en mí
por los canales de voces por oír en un más allá idealizado,
en el paraíso fantástico de los ideales alcanzados
y de los llantos que ríen y de los latidos eternos
y de las palabras bellas... Confiésame que
así caerá el dolor: chorreando por fuentes sublimes
al alcance de todo lo que somos y seremos.
¡Confiésalo resucitándome, oh vida, poesía...!






















Imatge: El malson de Johann Heinrich Füssli