domingo, 9 de febrero de 2014

Todo y nada

Transgredir lo monótono
para poder entender la vida
que esconde este impás y entregarla,
entregártela toda. Necesitar demasiado
pero poco, querer abarcar pero romperme
en mil pedazos y no tener miedo,
de buscar y no encontrar.
Sentirte por dentro, querer estallar,
pero no tener cuerpo y estar en ningún lugar.
Descubrirte, leerte, escucharte,
pero no tener nada, ser vacío,
sin vías de contacto, ser humano.
Porque sustituí toda esa pasión
por mera supervivencia. Haz que vuelva,
sé mi camino para decir todo esto, de algún modo,
todo esto que recogí en las entrañas,
¿lo ves? Es un regreso a lo nunca vivido,
un comienzo. Poder crecer
dando lo que me queda
y lo que creo, lo que escribo.
Crecer como crece la luna.
Amar obviando lo soñado. Morir
imaginando lo vivido. Caer escalando
por tu cuerpo. Liberarme dejando
que me cojas fuerte. Sujetarme
sin que me toques. Tenerme
en la distancia. Y esperarte. 
Musa del sexo y el arte. Recibir
lo necesitado. Escarbar lo desierto.
Desertar de la muerte vivida. Colarme
por el fuego viva. Despedirme
para encontrarte. Recaudar este rastro moribundo, 
para salir fuera a sentirte, notarte. Destacarme
y destacarte, desatarme y encarnarme
en mí y en nadie más. Dejarme ser
y ya está. Ir hacia adelante
cuando voy hacia atrás, fuera de control,
ser la de siempre, la que siempre fui,
más allá de los sueños. Sin falsos motivos
ni ficciones, poder arrancarme de dentro
sin teñirme de nadie. Ir a buscarme
donde me dejé. Ser mi propia fuente,
ser quien soy. Darte mi sed, darme,
recibirte para encontrarme. Sentir
la nada y el todo, bajo la piel 
y la coraza. No tengo reglas ya,
si me dejas sin armas, si no puedo,
por más que lo intente, detenerte,
si estoy fascinada y quiero robarte,
agarrarte, tocarte, saber que estás aquí,
que no es otro sueño sino otra vida,
vida reencendida, mecha y chispa.
Escupir el cerebro, volverme salvaje,
dejar de soñar y volar de verdad,
tirarme por la ventana, porque no estás muerto,
no, nunca lo estuviste, sólo esperando,
porque todos esos besos son sueños,
que me hacen escapar, vivir 
más allá de estos límites
terrestres, amargos, y mostrarme
sin nada y con todo, flotando en el vacío,
me cojas o no, ya me ha invadido este insomnio
y caeré hasta que me mates,
más deprisa o más despacio,
no importa, porque has encendido una luz,
que me guía hacia todo y hacia nada,
y me siento libre, desencadenada,
pájaro, tenga derecho o no,
lo sepa o no, vuelo hacia ti y hacia nadie,
me tengo sin retenerme, te tengo sin poseerte,
me hundo y amanezco, despierta, soñando,
ligera, voraz, doliente pero fuerte,
bajo el abismo infinito, sin metas, sin tiempo,
fluyendo mas cayendo, ya no me aferro
al asfixio, y puedo respirar, me dejo
coger aire, escapar pero quedarme
contigo.

























Sadness of Gaia de Josephine Wall (http://www.josephinewall.co.uk/)