miércoles, 15 de julio de 2015

Viajes

Ya no estás pero tiemblo
y el sosiego se despega
a tiras, refregándose
en las cadenas que se quedaron
tras de ti, corroídas por la espera,
colmando triunfantes, o sólo pasajeras,
las puedo palpar
una tras otra junto a tu ausencia.
Las recreo, momento resguardado
por el frío, hiel que se pela angustiada,
mordaza sin usar y boca húmeda, pausada
por cientos de espinas que guardo
en la piel, corazas destapadas,
ignorar que te necesito, posponer el hambre,
perseverancia que no se esconde
pero se arrastra, sobra, camina
despacio, cuelga del arcén
en el que te quedaste, mudo, impenetrable,
impostor en un desvío, cabeza
inquieta, pensamientos o remolinos que bajan,
alejándose entre los dientes
callados y huérfanos, así se expresan,
sin voces, sin niebla ni tormenta,
confiados al horizonte recto,
permanente, oscuro, por descubrir.
No se tapa ni se recalienta,
comida que se pasa, recuerdo
en una taza, sabor acaramelado
por el tiempo. Y aún encerrado,
jalón que se desplaza, orgullo quebrado
y muchas cerezas que arden
en la flor del verano esquinado.
Rotundo porte, cortinas desfiladas
e incienso de más como resto,
pacífico, calmado, opuesto
a todas esas luces brillando
en las aceras vecinas, concurridas,
mordaces, obvias, demasiado honestas.
Volátiles los coches que corrieron
por las costas cerradas, angulares,
tórridas respuestas a cada cuestión
enlatada por el flujo continuado
de esta profesión que se crea dentro
del bullicio amargado, lineal, igual,
producción en masa y Hollywood despierto
en medio de la conjunción de pasiones
muertas, ciudades horrendas, vistas perfectas.
Humo que se retuerce casto, arrollador,
tono cortante pero ruido
que atenúa las palmas de tus manos
en mi vientre, cuidado esmerado,
ronda de besos y abrazos, hora de volver al ruedo
y última canción. Desesperada o sosa, cansada
o vigorosa, despertando mares,
gotas vellosas por el sol, cargado
de sequedad y resquejo, estrellas lejanas
y mesas preparadas para la siguiente destreza,
talento sostenido con poco pan, más tesón
y más y más corazón, colmado, jocoso,
fractal multiplicado, porciones reunidas,
agarrados de la mano aunque lejos,
muy cerca, viajes en el tiempo
que me pego cada vez que nos
tocamos en la distancia, uno solo,
demasiados, esencia completa
todavía, después de toda la lluvia,
ganando a lo eterno, sin fin,
porque ya no esperas ni corres
tras el tren perdido, las mismas vías
y ya no eres el mismo. Yo te quería
aunque no me dejaras y te lo digo ahora,
eso es lo que hice con mi libertad,
qué importa si no tengo fotos,
gracias por la falta de olvido,
cada poema, retorno a la vida.