jueves, 6 de diciembre de 2018

Fantasma

Alquimia que silencia
las noches en vela,
llenarlas de pensamientos
que no entienden de paz,
pero cuerpo en calma,
sin más, despertar el deseo
y dejarlo llevar, ser libre,
en medio del hambre,
oscuridad a raya y payaso
confesado, monstruo que te jode,
contenido, peligroso, correa
que se suelta, estar de vuelta
y no saber como sacar
esta bestia de dentro
antes de que me coma viva
y se me corra por los muslos,
regalimando por mis dedos.
Buscar dónde está el truco,
el conejo muerto, la paloma
que se perdió con el mensaje,
a medias. Contrarreloj que te recuerda
lleno de altos ideales morales,
que te cargaste uno por uno, girarte
hacia todo lo que te cuestionaste,
ver las dudas al lado de la certeza,
tan parecidas, respuestas inventadas
que encajan y verdades que revientan
tus ojos desencajados ante la carne cruda,
controversia que se esconde, se empaña
y tú por dentro darle vueltas, girar
en la cama, cortar el reposo, ojos
como platos, clavados en el techo
y las luces que se encastan en tus
pupilas, que casi alcanzan los bordes,
andando de puntillas, descalzo, notando
cada paso y, de repente, pararte
ante tu fantasma, que te empotra,
verte por duplicado, darte cuenta
de que han pasado los años,
contar las cicatrices, sacar
el polvo de todo lo que dejaste
pasar. Ser mujer para poder
dejar de serlo, pelearte con el oso
polar enfriado por el tiempo
que ha esperado que fueras
lo bastante valiente para convertirte
en los dioses que estudiabas.
Fundir el miedo, zampártelo,
vomitarlo y digerirlo como si nada,
bailar contigo mismo, dejar
que te entre por los pies, saltar
como si no pesaras nada y soltar
la rabia contra la niña perfecta
que no sabías ser, ir hasta el
último pasadizo, dejar de correr,
plantarte en el suelo, porque
estaba un poco vacío sin mí,
tener un montón de disfraces y
estar seguro de que no eres nada
y que eso te ponga, te levante,
te despiece, te remonte, te reviva,
te haga reir. No ser quien eres
y aún así sentarte como si
estuvieras cómodo, sujetarte
como si estuvieras quieto,
abrirte como si no te doliera,
no mejorar, abandonar a la persona,
que busca la verdad, quedarte aquí,
echar raíces en algo que no existe,
abrazarte por fin.


martes, 6 de noviembre de 2018

Aquí

Amics propers amb idees que alleugen
el pes de les tormentes insostenibles, vida
que ja no s’aferra al que em volia matar. Amor
sense fronteres, drames inexistents,
trencar totes les barreres inútils
amb les que pots escriure un poema,
aprendre de zero a apretar les tecles,
canviar l’ordre d’allò que em vaig creure,
de la mentida que feia veritat. I volar
per sobre del mar en que t'ofegaves
perquè saps que la que torni
ho haurà canviat tot, feina intensa
amb una rialla, poder de ser el que sigui
quan sigui, perquè en tinc prou
amb el que tinc al davant per crear
del no-res alguna cosa amb sentit
que traspassi les portes del que no vaig dir,
del que vaig sentir, les ganes d’existir
destruint la vida en que s’estanca
cada tumor del món, al màstil
més alt d’un bergantí o en un submarí,
i axecar les veles, les zebres salvatges,
les converses i la màgia, entendre per fi
que tot el que vaig patir no era per això,
no era per dir-te que t’odio,
era per dir-te que t’estimo
a pesar de tot. No era per construir
tutxanes amb bocins del meu cadàver,
era per recordar-me que les vaig fer jo,
que les puc fer de fang, de merda,
de llàgrimes, de morts, de gel, d’espines,
de roses, d’espècies, de pedres, de joies,
de somriures, de tendresa,
d’abraçades o de mirades.
Si ho hagués sabut no hagués buscat
la droga que dinamitava
les patades a l’estómac, les vegades
que vaig caure per aquell precipici
que s’havia convertit en casa meva.
Escenari que ja coneixes
i que et fa mal, deixar enrere
cada cara amarga, verins propis,
punyals aliens, diluir aquest sentiment
perquè ja no vull cedir el meu poder
d’estimar al monstre que puc ser,
quan jo només volia passar pàgina,
dir-te adéu amb un somriure,
fer-te un petó, estar aquí.
Ara que em rendeixo, que vull viure,
que res em lliga a aquesta farça,
ara que ja no he de fugir,
actuar, fer el pallasso,
per ser humana.


En paz

Dolor, furia y rabia
que ya no necesitamos
para continuar. Oscuridad 
que nos ha enseñado
el poder de la luz. Amor 
que nos cubre sin acorazarnos,
amistad que corre riesgos,
lugares que hacemos nuestros
pasando por ellos, aprendiendo 
a ser lo que transitamos,
el camino y no el destino,
el canal y no lo canalizado.
Trascender sin liquidar, caminar 
sin pisar lo que fuimos,
futuro presente, gerundio,
luchador que no se recrea,
croqueta sin rebozar. Abrir 
los sentidos a un nuevo sabor
que no arde en los labios,
que te trata bien. Mujer y hombre 
que viven dentro de nosotras 
y no se empujan, competencia 
que no cruje ni fuerza 
lo que no gritaste. Regenerando 
otra oportunidad, concibiendo 
otro mañana, dando gracias al dolor 
por todo lo que con él he transformado
y ahora que he visto a quien
lo empuña me libero. Me quito 
el disfraz y ya no soy héroe 
que muere en campo de batalla ajeno,
sostengo aquello con lo que me confundí,
me veo con las manos en la masa
sin saber qué hacer. Me perdono
porque así me construí, escribí mi historia,
gané partidas que ahora me ganan a mi
y para no ser más víctima
suelto la espada, la observo, pienso 
en lo que me prometí, premio 
que me quemaba, objeto 
al que avasallaba. Todo lo que te pedí,
a donde ya no quiero ir, volver 
a mí, mucho más que la que fui.
Ser la arquitecta, el cisne, la bruja
que creó a la buena y a la mala,
ser aquella y no sólo esta, cambiar 
la perspectiva en lugar de a mí,
levantarme la máscara, 
verme el personaje, detectarme,
infiltrarme, dejar de timarme,
detenerme, trascenderme, 
estar en paz.






jueves, 18 de octubre de 2018

Veneno

Ira en pausa, manos que se agarran
a nada, serpiente que se enrosca,
veneno caliente, en bandeja,
me lleno de razones
y exploto, el fuego
que quemava entre nosotros 
me quema ahora en la hoguera 
que encendimos, directos,
de imprevisto. Monopóleo sexual,
juicios de lo que vale,
normas y vallas, comer 
como si te alimentara,
pudriéndote por dentro,
pensando que apagarías mi sed
y aún me arden los labios
y ya tengo que olvidarte.
¿Me apartas para ser correcto
con la que se cargaba tus sueños
cuando yo venía a levantarlos?
¿Cómo se supone que voy
a sacarte de mi si tu boca
sigue pegada a mi piel,
si me robas la pasión
y la tiras sin rozarla,
con tu olor todavía
enredado en mi pelo?
¿Y qué si acerté, si me
hipnoticé, si me dejé arrastrar
por tus ojos a otro lugar?
Poder de aprender que quizás 
allí no hay nada o quizás 
hay tanto que da vértigo
abrirnos sin condiciones a la vida,
a la verdad, confiando en que 
lo que venga será mejor.
Aunque te vayas.



viernes, 5 de octubre de 2018

Villana

Alma que trepa por los tejados,
siguiendo un río de señales,
dudando de todos los manuales,
sola y apelmazada, suelos mojados,
a lo lejos y con los pies empapados.
Me he ido y vuelvo a ser yo,
explosiva, fogosa, salvaje,
escondida, herida, frustrada
por todos los detalles
que no puedo compartir. 

Nos encontramos y ya no fue igual,
hice trizas tus pensamientos,
encendiste fuego en mis entrañas,
aunque yo lo apagaba, bajo llave.
Ser valiente por fin, limpiar 
los canales. Cache renovada, 
vida sin fin. Vaciar 
el mar azul y ver su sombra
infinita, poderosa, que cubre
todos los fondos velados
hasta ahora. Fuerza traspasada, 
que delegué en ti, que regresa 
sin avisar, incontrolable,
y se funde con lo que fui.

Ya no me tienes y sigo
pensando para no repetir
la combustión que me pela
los labios y hallar in fraganti
lo que pasó y lo que no ha pasado aún,
mi yo tirado en el suelo, aplastado
por la sombra alta e indomable
de la fantasía que me engulle, me
atrapa y arranca hasta el último
detalle que imaginé. Realidad 
quebrada, calor contenido
entre mis manos, chispa que se pierde
entre todo lo que callé. Te retuve, 
te tapé, te mantuve en secreto,
te enterré, te asfixié. Y 
hoy me redimo, rezo 
para que sepas que quería 
ser mejor. 

Caricias descontroladas,
todas las reglas que puse
y que tú querías romper, y elegirte
por eso. Pato triste, villana, cisne
negro y una noche para renacer.
Fusionarme contigo, desvanecer
el pasado, engendrar un futuro
dentro de mi. Coreografiar el hechizo 
con el que te hipnotice y probar
si funciona conmigo, autoproclamarme
reina del baile, as de la baraja,
pero veneno que se derrama, cara
cubierta de papel, gotas que se cuelan
y se me clavan, adentro. Ver lo que no vi,
sentir cómo me retumba el corazón
cuando recompongo la cabeza y coso la
herida reabierta, sangrienta.

Bestia roja que pausaste 
para sobrevivir, persiguiéndote
hasta que te pares a vivir
lo bueno y lo malo. Cordero
vestido de demonio, y no saber
cómo enganchar lo incompatible,
repararte de pies a cabeza, de
mayor a pequeña, de inocente a
esto. Reconocerte en lo ajeno,
identidad fractada, diosas que se hacen,
niña que llora, dientes apretados,
espejo mágico, impenetrable, 
promesa sin cumplir. Ser la mala 
para poder ser la mejor
y viajar hasta el infierno, forjar
las raíces que sostengan 
a la mujer que voy a ser.


domingo, 23 de septiembre de 2018

Cero

Se inflitra por todas partes
y, sin embargo, nunca lo tocas.
Tiene sentido, creas el mundo
y lo divides, hombre y mujer,
nacer y correr en silencio
la sangre por todas las venas.
Pero en cada latido que guardo,
encierro un verso que no lees.
Todo se lo impide pero te toca
los dedos con los párpados,
monstruo enganchado, delicioso
poder que no has usado, brillo
tapado, carne tierna llena de huesos
y el cielo en un infierno, extremos
del espejo, lago cristalino
repleto de secretos. Cavar
hasta el centro y tener que salir
siendo otra. Mujeres terrestres,
amantes que se desvanecen,
renunciar a poseer lo que tienes
y cuando te cae todo encima,
levantar la cabeza. Me veo
con tus ojos, tengo miedo
y no quiero que te des cuenta.
Vida que revienta y quema
lo que es tuyo y no es de nadie,
valor acelerado, curso intenso,
24 horas y ya es mañana,
peso neto, absoluto, del viento,
que te traspasa y te eleva,
escribir otro lenguaje desde dentro
y descender de pies en el suelo
para poder decirte esto. Aunque
no sea verdadero, aunque sea
imperfecto. Y que el desfase recurrente
encaje y la meta a contracorriente
se encienda más allá de lo soñado.
Identidad etérea que se pega
a la herida y la destensa, partido,
helado, envuelto, me borro y
te lo entrego. Lo soy todo de nuevo,
no te tengo, pongo el reloj a cero,
parece que nada ha cambiado
y todo es diferente.

jueves, 19 de julio de 2018

Expansión

Si me sujetas, sujétame,
si me dejas, déjame ir,
porque los loros hablan
y las persianas se cierran
en verano y aún así entra
el calor, lazos que se atan
sin querer y cuando ibas a
deshacerlos se te quedan 
en las manos, helado que
te corre por los muslos,
escapando de la jaula
que te fabricas cada año,
como si fuera lo que
quisieras, agitada, 
como si tuvieras prisa
por enjaularte. Camino
a nuestra gloria, insignificante
para todos los demás. Te
conocí, y ahora no sé
si me construyes o me
destrozas, si me miento
o me mientes. Personas
que no esperaste te liberan
y ya no tener que mirar
el dolor que empuña
cada palabra, transformarlo
en un torrente de júbilo,
miedo o esperanza, querer
gritar, bailar, dar un salto
al agua que te calienta
las sienes y te recorre cada
vena del cuerpo, tú sabes 
como viaja pero no la oyes,
no la sientes, cabalgas
en medio del desierto,
oasis desesperado, sola
ir hacia la deriva, la magia
de todos los amaneceres
que te perdiste, dudar de
ser algo y entonces sentirlo,
revivirlo, grabarlo, aparecer
en el futuro, ser alguien. 
Haber amado tanto en silencio,
como si pendiera la vida 
de un hilo, abrir los ojos 
a otro mañana, diferente, 
sexy, donde experimentar 
lo que ya habías sentido. Coger
todo lo que soñaste y 
levantarlo delante de ti, 
propulsor disparado,
sin retorno, girar,
sacarte de encima kilos
de mierda, reirte de la histeria,
bajar las cortinas y ver
que lo que creía que veías,
lo vi y lo olvidé. Recordar
que eras valiente, arriesgarte
a ser la tonta que te quería,
darte cuenta del abrigo en el
que te enfundaste en julio,
quitártelo todo para que pase
el aire, pisar el terror seco,
la cima despejada y con el pico
y la pala usar lo que aprendiste,
abrir la maleza, buscar
entre los restos, entender
la vida incomprensible, ser
como las olas, trazar la línea
de la orilla y dejar que pase
el océano, expandir los límites
del tiempo y el espacio, crecer
a raudales, jugando a 
saber menos, a ser mejor.